miércoles, 28 de octubre de 2020

El tiempo del agua

 “Soy un extraño,
como el agua de tu río”.

Mon nom, Rodrigo Amarante


¿Qué es el río?

¿Qué trae,de dónde viene,

cuántos ojos se posaron en él,

y cuántas manos lo tocaron?


Cuántas bocas bebieron de sus aguas,

y esas aguas por cuántos cuerpos pasaron?


¿Cuántas lágrimas y orines y sudores lleva ese río?


¿Qué semillas dejaron caer qué árboles

y dónde nacieron sus retoños?


¿Quiénes murieron en él,

quiénes amaron y quiénes callaron?


¿Quien es el río?

¿Qué lo conforma?

¿De quién es el río?


¿Qué tóxicos trae de qué empresas

-miles y miles de ellas-

y qué venenos de cuántos arroyos y tierras desnudadas por el agronegocio?


¿Cuántas de esas gotas fueron lluvia,

cuántas pasaron por cuerpos que ya no existen?


Alguna de esas gotas que ahora bebo y son parte de mi cuerpo,

¿habrán pasado por el cuerpo de mis ancestras españolas, italianas,

de alguno de los hombres que hubiera querido amar,

del cuerpo que tuve en otras vidas pasadas,

cuando fui negra, cuando fui indígena,

cuando viví en el desierto y una gota de agua valía más que mil de oro?


¿Puedo besar a ese hombre que hubiera querido amar

y cuyo cuerpo dejó de existir antes de que yo naciera,

besando esta gota que estuvo en su boca?


¿Por cuántas bocas y cuántos cuerpos pasarán luego de irse de mí?


¿Serán glaciares,

serán mares,

serán acuíferos,

serán lluvia tóxica,

serán las gotas ácidas que quemarán el último brote de vida

cuando este planeta colapse dentro de algunos años?


¿Será esta gota

la que de lugar a nuevas formas de vida

cuando ya no estemos ninguno de nosotros?


El río sigue allí,

corriendo,

caminando hacia el mar.


Imponente,

impasible,

sonoro y lleno de olores,

lleno de historias,

lleno de mitos y culturas y representaciones,

lleno de canciones,

lleno de poemas,

lleno de vida y de vidas,

lleno de dolores,

y a la vez, vacío.


Agua infinita que se trasforma,

nunca muere,

nunca desaparece.


Siempre en movimiento,

en eterno cambio.


Somos flashes,

pequeños destellos en el tiempo del agua.


El infinito,

el tiempo sin tiempo.


Diversidades de formas y colores,

que va tomando el agua

jugando a crear un mundo.


¿El agua es la herramienta de Shiva?


El río es un desconocido

que amamos sin saber por qué.


Nos desconocemos,

nos pensamos fragmentados.


Intuimos que en ese desconocerse

está la respuesta,

que en ese desconocido que somos todos

está la respuesta.


Tan solo: silencio.



Florencia Ruiz Ferretti
Rosario, Río Paraná, Octubre de 2020


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