lunes, 3 de noviembre de 2025

Abuela Paraná

Con sus manos llenas de remolinos,
desde hace tres millones de años,
abuela Paraná reúne las aguas
para llevarlas hacia el mar.

Nace en Brasil,
acaricia al Paraguay
y danzando por Argentina
se une al agua salada del Atlántico.

Hoy, es su cumpleaños.



Abuela Paraná baja danzando 
con caderas anchas de barranca.
Sus manos acunan peces,
sol y luna se inclinan a besarla.

Está deseando repollitos
que le cosquilleen la garganta
y tacuaritas color cielo
para cantar hasta el alba.

Niñas y niños le pintan destellos
con pinceles de sol, entretejida.
Le cuentan secretos y sueños,
le agredecen alimento y vida. 

Que el viento te encrespe la piel
para jugar en tus orillas,
barquitos de junco y sauce
te regalo mi abuelita.

Que el mar te abrace suave
con perfumes de sal exquisita,  
florcitas del espinillo
te regalo mi abuelita.

Que la lluvia te acaricie
una canción de mil gotitas,
caracoles musiqueros
te regalo mi abuelita.

Que las garzas borden tu vestido
con picos, peces y golondrinas.
Lentejuelas de estrella de agua
te regalo mi abuelita.

Que la tierra roja pinte tus labios
y arremoline tus cabellos, infinita.
Semillas de todos los árboles
te regalo mi abuelita.

El agua hundió sus manos
hasta el fondo de la tierra
con arcilla creó a los peces,
con sueños las estrellas.

Trae las manos llenas
de canciones y semillas,
dejará un árbol nuevo
ofrendado, en cada orilla. 

Enhebrando camalotes 
teje un cielo verde violeta,
se van desprendiendo de su pelo
perfumes de barro y siesta. 

 

Chamarrita infantil, parte del disco "Tierragua, mundo de ensueño litoral"
Letra: Florencia Ruiz Ferretti
Música: Guillermo Lugrin 

miércoles, 28 de octubre de 2020

El tiempo del agua

 “Soy un extraño,
como el agua de tu río”.

Mon nom, Rodrigo Amarante


¿Qué es el río?

¿Qué trae,de dónde viene,

cuántos ojos se posaron en él,

y cuántas manos lo tocaron?


Cuántas bocas bebieron de sus aguas,

y esas aguas por cuántos cuerpos pasaron?


¿Cuántas lágrimas y orines y sudores lleva ese río?


¿Qué semillas dejaron caer qué árboles

y dónde nacieron sus retoños?


¿Quiénes murieron en él,

quiénes amaron y quiénes callaron?


¿Quien es el río?

¿Qué lo conforma?

¿De quién es el río?


¿Qué tóxicos trae de qué empresas

-miles y miles de ellas-

y qué venenos de cuántos arroyos y tierras desnudadas por el agronegocio?


¿Cuántas de esas gotas fueron lluvia,

cuántas pasaron por cuerpos que ya no existen?


Alguna de esas gotas que ahora bebo y son parte de mi cuerpo,

¿habrán pasado por el cuerpo de mis ancestras españolas, italianas,

de alguno de los hombres que hubiera querido amar,

del cuerpo que tuve en otras vidas pasadas,

cuando fui negra, cuando fui indígena,

cuando viví en el desierto y una gota de agua valía más que mil de oro?


¿Puedo besar a ese hombre que hubiera querido amar

y cuyo cuerpo dejó de existir antes de que yo naciera,

besando esta gota que estuvo en su boca?


¿Por cuántas bocas y cuántos cuerpos pasarán luego de irse de mí?


¿Serán glaciares,

serán mares,

serán acuíferos,

serán lluvia tóxica,

serán las gotas ácidas que quemarán el último brote de vida

cuando este planeta colapse dentro de algunos años?


¿Será esta gota

la que de lugar a nuevas formas de vida

cuando ya no estemos ninguno de nosotros?


El río sigue allí,

corriendo,

caminando hacia el mar.


Imponente,

impasible,

sonoro y lleno de olores,

lleno de historias,

lleno de mitos y culturas y representaciones,

lleno de canciones,

lleno de poemas,

lleno de vida y de vidas,

lleno de dolores,

y a la vez, vacío.


Agua infinita que se trasforma,

nunca muere,

nunca desaparece.


Siempre en movimiento,

en eterno cambio.


Somos flashes,

pequeños destellos en el tiempo del agua.


El infinito,

el tiempo sin tiempo.


Diversidades de formas y colores,

que va tomando el agua

jugando a crear un mundo.


¿El agua es la herramienta de Shiva?


El río es un desconocido

que amamos sin saber por qué.


Nos desconocemos,

nos pensamos fragmentados.


Intuimos que en ese desconocerse

está la respuesta,

que en ese desconocido que somos todos

está la respuesta.


Tan solo: silencio.



Florencia Ruiz Ferretti
Rosario, Río Paraná, Octubre de 2020


miércoles, 8 de julio de 2020

La hora de los pájaros

Vuelvo a ser
cuando la mañana embriaga
de tilos el aire fresco
luego me adormezco
en falsos mundos,
dando vueltas sobre mí,
hacia ningún lado.

Si pudiera desvanecer
el límite entre mi piel
y la gota de rocío, 
en la tierra.

Mi respiración
y el aire que mueve
las alas de la mariposa,
ser todo lo que veo y siento.

Cuando parten los pájaros

de regreso,
tiñendo el cielo
de presente,
soy
embriagada de la fe del aire,
ardiente de atardecer.


Florencia Ruiz Ferretti
Canción


Mi niño

Mi niño duerme
y sueña con la luna,
sin saber que sus mejillas
iluminan toda mi noche.

Mi niño juega
a conocer el mundo,
sin saber que lo está inventado
en cada suspiro.

Mi niño ríe
con las mariposas,
sin saber que su risa
me hace volar.

Mirando la vida con ojos nuevos
me hace redescubrir el universo.


Florencia Ruiz Ferretti

martes, 7 de julio de 2020

Barro y noche

Hoy estoy tocando
el fondo de mí misma,
allá abajo,
donde me nacen los pies.

Envuelta en barro y en  noche,
y así está bien.

Miro hacia arriba y vislumbro
una ventana de luz.

No quiero llegar hasta allí.

Que por fin me encierre
la noche y el silencio,
que nada tenga sentido,
que nada pueda más que estar.

Estar aquí, sentada,
tocando el fondo de mí.
Sin entender,
rasgada de dolor y de duelos.

Frente a mi vida
y sin excusas, ya.

Mareada y confundida
en la hondura de mi ser.

¿Y qué hago ahora
con tanta libertad?

Esperar que caiga la lluvia,
que sople el viento que limpia,
que el lodo decante
acá en el fondo,
por donde me nacen los pies.

Tocando el fondo 
de mí misma,
tal vez vuelva a nacer.

Florencia Ruiz Ferretti
A tres semanas de la partida de mi madre.

lunes, 6 de julio de 2020

Los yuyitos de la isla

Dolorcito tembloroso
me vibraba en la pancita,
mandarineando en la tarde
de chicharras infinitas.

Y así el río me llevó
hasta el rancho ´e doña Tita,
a pedirle sus consejos,
preparados y plantitas. 

¿Sabe usted qué yuyitos
vienen bien a mi pancita,
y a mi corazón dolido
porque está lejos mi amiga?

Té de chilca y totora
para el dolor de barriga,
sauce para el insomnio y la fiebre,
si es que tanto ha dolido la partida.
Y hojitas de ceibo para relajarse...
Si...la tierra nos regala 
toda su medicina con amor

Preparando arroz silvestre
y empanada de camalote,
mi padre se lastimó
con el cuchillo el bigote.

Ni ensalada ´e junco y catay,
semillas ´e irupé tostadas,
ni el café de carrizo
curan el resfrío a las hadas. 

Perfumando la comida
con hojitas ´e rama negra
sal ´e repollito de agua
mi madre sueños enhebra. 

Hojas de espinillo 
para desinfectar las heridas. 
Jarabe de curupí y timbó
para el resfriado y la congestión.
Y mirar la luna llena en el río, para seguir soñando...
Si...la tierra nos regala 
toda su medicina con amor


Chamamé infantil, parte del disco "Tierragua, mundo de ensueño litoral"
Letra y música: Florencia Ruiz Ferretti

 

domingo, 5 de julio de 2020

Canción para el niño por venir

Pececito de luna
que nadas en mi ombligo,
¿de dónde vienes?
¿Por qué confines y cielos
viajaste antes de llegar? 

Te prendiste del amor
del rabo de estrella
de una tarde de febrero.

Te espero con mis manos
y mi voz.

Te quiero enseñar un mundo
de vuelos y flores,
de ríos y danzas,
de perfumes.
¿Qué me enseñarás vos?

Te quiero enseñar un mundo
de sueños y amores,
de estrellas y viajes,
de sol.
¿Qué me enseñarás vos?

Pececito de luna
que nadas en mi ombligo
¿de dónde vienes?

Florencia Ruiz Ferretti
Canción para mi hijo Lihuén.

Abuela Paraná

Con sus manos llenas de remolinos, desde hace tres millones de años, abuela Paraná reúne las aguas para llevarlas hacia el mar. Nace en Bras...